Obesidad en el embarazo: posibles consecuencias

Actualizado: 22 de enero de 2025
El sobrepeso y la obesidad en el embarazo tienen consecuencias muy negativas para la madre y el futuro bebé, tanto si los kilos de más se cogieron antes de la concepción, como si se empezaron a acumular durante la gestación. Así, tal y como nos explica el doctor Miguel Álvaro, médico adjunto de la Fundación Jiménez Díaz:
- La obesidad previa al embarazo empeora los resultados perinatales tanto de la madre como del feto. Se ha observado un aumento de malformaciones cardiacas y esqueléticas en el feto.
- Además, la grasa acumulada impide que la ecografía muestre una buena imagen. Por este motivo, el diagnóstico de malformaciones es más complicado, porque no lo vemos en la ecografía.
- En la madre, por su parte, la obesidad se relaciona con hipertensión, diabetes, parto prematuro, muerte fetal anteparto, y con otras muchas patologías. Para evitar estas complicaciones en el embarazo, hoy los ginecólogos recomiendan que las mujeres que ya tienen problemas de obesidad antes del embarazo acudan a la visita preconcepcional desde el momento que decidan quedarse embarazadas, para planificar el embarazo y que la salud materna se encuentre en las mejores condiciones posibles. Si en esa consulta vemos que la madre tiene obesidad, podemos pedirle que primero pierda algo de peso.
- Algunos estudios relacionan tanto la obesidad pregestacional, como el excesivo incremento ponderal, con alteraciones metabólicas en el bebé, como obesidad y diabetes, y complicaciones respiratorias en el niño. Es decir, que los descendientes pueden tener problemas en la edad adulta.
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Consecuencias del sobrepeso o la obesidad en el parto
El sobrepeso y la obesidad durante el embarazo tamibén pueden influir en el desarrollo y el desenlace del parto, aumentando el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el bebé. Así, cuando la madre tiene sobrepeso u obesidad en el embarazo, el bebé suele ser más grande y el parto más complicado. “Las tasas de cesáreas son más altas en estos casos. La grasa se infiltra a todos los tejidos del organismo, incluido el útero, y la contractibilidad del útero está disminuida. Los partos suelen ser más largos y eso aumenta el riesgo de cesárea”, nos recuerda el doctor Miguel Álvaro, profesor de Obstetricia y Ginecología en la Universidad Autónoma de Madrid.
Estas son las principales consecuencias que debemos tener en cuenta:
Riesgos de la obesidad para la madre en el parto
En el caso de la madre, su exceso de peso llegado el momento del parto puede conllevar diversas complicaciones:
- Parto prolongado o distócico: la obesidad puede dificultar el trabajo de parto debido a una menor capacidad del útero para contraerse de forma eficiente, lo que puede prolongar el proceso.
- Mayor tasa de cesáreas: las mujeres con obesidad tienen un mayor riesgo de necesitar una cesárea, tanto planificada como de emergencia, debido a complicaciones como el desproporcionamiento pélvico (cuando el bebé es demasiado grande para pasar por el canal de parto) o problemas de progreso en el parto.
- Dificultades en la anestesia: si es necesario aplicar anestesia epidural, la obesidad puede dificultar su colocación y aumentar el riesgo de complicaciones asociadas.
- Hemorragia posparto: el riesgo de hemorragia severa tras el parto aumenta, ya que las contracciones del útero pueden ser menos efectivas para detener el sangrado.
- Infecciones: las mujeres con obesidad tienen una mayor predisposición a infecciones tras el parto, incluidas las relacionadas con heridas quirúrgicas si se realiza una cesárea.
- Tromboembolismo: el sobrepeso es un factor de riesgo para el desarrollo de coágulos sanguíneos, sobre todo tras el parto o una cesárea.
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Riesgos del sobrepeso materno en el parto para el bebé
El bebé de una mamá con sobrepeso u obesa también está expuesto a diferentes riesgos durante y después del parto:
- Macrosomía fetal: los bebés de madres con obesidad tienen un mayor riesgo de nacer con un peso elevado (más de 4 kg), lo que puede complicar el parto vaginal y aumentar el riesgo de lesiones en el bebé, como distocia de hombros.
- Prematuridad: las complicaciones del embarazo asociadas con la obesidad, como la preeclampsia o la diabetes gestacional, pueden llevar a partos prematuros inducidos para proteger la salud de la madre y el bebé.
- Problemas respiratorios: los recién nacidos pueden presentar mayores dificultades respiratorias, sobre todo si nacen antes de término.
- Hipoglucemia neonatal: es más común en bebés de madres con obesidad o diabetes gestacional, ya que el bebé puede producir más insulina en respuesta a altos niveles de glucosa materna durante el embarazo.
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Creado: 15 de julio de 2019