Las
infecciones urinarias son muy prevalentes, y se estima que anualmente se detectan 150 millones de nuevos casos, la mayoría –entre el 70 y el 80%– a consecuencia de la
Escherichia coli, una bacteria en cuya virulencia intervienen diversos factores, entre ellos la alfa-hemosilina, una toxina bacteriana que provoca efectos citotóxicos sobre las células epiteliales de la vejiga cuando se produce la infección.
Ahora, un nuevo estudio ha revelado que el
cinc puede regular la expresión de la alfa-hemosilina. Según ha explicado Carlos Basalobre, profesor de la facultad de Biología de la Universidad de Barcelona (UB) y director del trabajo, han observado que en el intestino, que presenta elevadas concentraciones de cinc, esta toxina deja de expresarse y la
E. coli uropatógena no suele provocar infecciones, mientras que si la concentración del metal se reduce en el tracto urinario, por ejemplo, la alfa-hemosilina se expresa en grandes cantidades.
La 'Escherichia coli' es la bacteria responsable del 70-80% de las infecciones de orina
La amenaza de las bacterias multirresistentes
La investigación, que se ha publicado en
Scientific Reports, contribuye a comprender los mecanismos que regulan los factores que influyen sobre la virulencia de la
E. coli uropatógena, lo que permitirá conocer mejor cómo invade los tejidos biológicos y su forma de actuar durante la infección. Estos hallazgos, además, ayudarán a desarrollar nuevas estrategias terapéuticas específicamente dirigidas a combatir determinadas fases del proceso infeccioso que desencadena esta bacteria.