Crecer rodeado de espacios verdes protege de trastornos psiquiátricos
01/03/2019
Vivir rodeado de naturaleza en la niñez puede resultar clave para tener una buena salud mental cuando se es adulto. Un estudio de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) afirma que los niños que crecen cerca de entornos verdes tienen hasta un 55% menos riesgo de desarrollar algunos trastornos mentales más adelante. Y ese efecto protector aumenta cuanto más tiempo viven en contacto habitual con espacios verdes urbanos o rurales. El trabajo, que se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), subraya la importancia que tiene diseñar ciudades verdes y saludables en el futuro.
Para realizar este estudio, los investigadores recopilaron los datos obtenidos por satélite entre 1985 y 2013, y localizaron los espacios verdes que existen alrededor de los hogares donde vivían niños de casi un millón de daneses. Luego, compararon estos datos con los de ciudadanos daneses afectados por algún trastorno psiquiátrico. Así descubrieron que las probabilidades de desarrollar un problema mental disminuyen gradualmente a medida que el adulto vivió rodeado de campo o bosque desde su nacimiento hasta los 10 años de edad.
El menor ruido y contaminación de los espacios verdes frente a las grandes ciudades ayuda a disminuir el estrés y el riesgo de enfermedad mental
Según el estudio danés cuando se crece en entornos naturales existe un 52% menos de riesgo de abuso de drogas y un 55% menos de alcoholismo. También se comprobó que hay un 40% menos de riesgo de trastorno neurótico o relacionados con el estrés.
Los entornos rurales son más saludables para la mente
Vivir en grandes ciudades se asocia a un mayor de riesgo de enfermedades psiquiátricas, aunque se desconocen las causas concretas. El ruido, la contaminación atmosférica, las infecciones y las condiciones económicas desfavorables son factores que aumentan la amenaza de desarrollar una afección mental. En cambio, según otros estudios en los entornos rurales existe una mayor cohesión social y sus habitantes realizan más ejercicio físico, lo que favorece el desarrollo cognitivo de los más pequeños.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de 450 millones de personas en todo el mundo padece un trastorno mental y se espera que ese número aumente. Por eso la importancia de estos estudios y sus aplicaciones prácticas en las políticas públicas, dado que cada vez son más las personas que viven en entornos urbanos.
Actualizado: 4 de mayo de 2023